Turismo rural: la presión sobre la naturaleza

turismorural_1El turismo rural es una actividad en auge que ofrece oportunidades económicas a la población local y una alternativa para quienes huyen de las aglomeraciones costeras. En Madrid, a falta de playa, la sierra es un destino de ocio y turismo rural recurrente para miles de ciudadanos, especialmente en época estival. La existencia de una gran variedad de espacios naturales a menos de una hora en coche y la cercanía de gran urbe, con más de tres millones de habitantes, convierten estas áreas en zonas muy vulnerables. A ello hay que sumar el auge como destino turístico de la capital, que este año superará la cifra récord de 11 millones de visitantes, muchos de los cuales incluyen en su itinerario una visita al Parque Nacional de Guadarrama, uno de los grandes atractivos de la región.

Acumulación de residuos, degradación del entorno, contaminación de las aguas, riesgo de incendios forestales, alteración del hábitat de la fauna silvestre son algunas de las consecuencias más habituales sobre el medio ambiente. Además, las poblaciones aledañas, que ven multiplicada su población en estas fechas, tienen que hacer frente a una mayor demanda de transporte, agua, energía y eliminación de residuos fecales, que en muchas ocasiones excede su capacidad, con importantes consecuencias ambientales.

turismorural_2Ante la enorme presión que la masiva afluencia de visitantes ejerce sobre estas áreas y las protestas de vecinos y políticos, como el diputado de Equo en la Asamblea de Madrid, Alejandro Sánchez, algunas Administraciones se han visto obligadas a actuar.

Así, la Comunidad de Madrid ha prohibido bañarse en La Pedriza y ha restringido la entrada de vehículos al Parque Nacional de Guadarrama, limitándola a una determinada franja horaria u ofreciendo la posibilidad de hacerlo en autobuses lanzadera. Esta medida ha provocado que otras zonas, como Las Presillas, en Rascafría, se estén viendo saturadas. También se ha establecido un control de acceso de vehículos a los aparcamientos de las Áreas Recreativas de Los Asientos y de la Boca del Asno, en la vertiente castellano-leonesa del parque, por motivos de seguridad.

La proliferación de competiciones deportivas con alta participación así como de campings sin regularizar afectan también a un entorno natural gravemente amenazado por la presión urbanística.

Por todo ello, proponemos, entre otras medidas:

  • Adaptar las infraestructuras, especialmente en materia de limpieza y vigilancia para evitar daños
  • Limitar el acceso a determinadas zonas cuando entrañe un riesgo para el entorno y las personas.
  • Informar sobre la normativa de uso de la zona para evitar abusos en el paisaje y la fauna o el desarrollo de actividades no permitidas que amenacen el entorno y a quienes disfrutan de él
  • Ofrecer alternativas a zonas de alta densidad turística.

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