Paralizar la L1 de Metro por obras sin contar con el Ayuntamiento, una improvisación ineficiente

L1-metro

 

La Comunidad de Madrid ha anunciado que paralizará la línea 1 de de metro, por obras de rehabilitación, desde el  próximo mes de mayo mayo hasta septiembre. Desde EQUO, rechazamos  esta actuación, por considerarla improvisada e ineficaz, y solicitamos la ejecución de esta reforma  por tramos y en coordinación con la Comunidad de Madrid y el Consorcio de Transportes.

En primer lugar, la presidenta regonal, Cristina Cifuentes, ha planteado la puesta en marcha de un servicio alternativo de autobuses durante el tiempo que dure el corte de la línea. Un servicio para cuya licitación se abrirá un concurso público, ya que que no correrá a cargo de la EMT.

A la pregunta de ¿puede una línea de autobuses sustituir una línea completa de metro?, la delegada de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento, la coportavoz de EQUO Madrid, Inés Sabanés y el  gerente de la Empresa Municipal de Transporte, Álvaro Fernández de Heredia, han respondido con un no rotundo.

La Línea 1 es la que transporta mayor volumen de viajeros (13.000 viajes en hora punta). Según la valoración de los técnicos, el servicio sustitutorio planteado por Cifuentes absorbería un máximo de 1.700 pasajeros en hora punta. Esto significa que, de los 220.000 viajeros que usan la línea diariamente, unos 100.000 se quedarían sin una opción razonable de transporte. Además, el cierre completo de la L1 supondría un incremento de entre 25.000 y 50.000 coches en las calles de Madrid.

Actuación por tramos y en tres años

 Frente a este planteamiento, Inés Sabanés ha propuesto actuar por tramos en la L1 de Metro, además de apostar por la intermodalidad “de alta capacidad”. “No hay nada que indique que no se puede hacer por tramos”, ha declarado.
El Ayuntamiento plantea actuaciones a lo largo de tres años: 2016 (Atocha RENFE – Tribunal), 2017 (Tribunal – Plaza Castilla) y 2018 (Atocha Renfe – Sierra de Guadalupe). Durante ese tiempo propone dos servicios especiales de autobuses de la EMT que conecten con la red de cercanías en las cabeceras del tramo afectado: uno entre Sierra Guadalupe y Atocha y otro entre Chamartín y Cuatro Caminos.

Para Inés Sabanés “la propuesta unilateral de la Comunidad de Madrid es una improvisación que puede generar problemas serios en la gestión de la movilidad de la ciudad” y pide diálogo a Metro de Madrid y al Gobiero regional para buscar una “alternativa de calidad”. “Nuestra voluntad es trabajar coordinadamente con Comunidad de Madrid por el bien del transporte colectivo y de los ciudadanos”, ha añadido.

 

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