La estrategia de residuos de la Comunidad de Madrid no cumplirá los objetivos europeos de reciclaje

Equo Madrid ha presentado alegaciones al documento, que califica de continuista e ineficaz, y aboga por implantar el sistema de depósito, devolución y retorno de envase, como alternativa, y por la recogida separada de la materia orgánica

Coincidiendo con el Día Mundial del Reciclaje, la formación verde señala que  el documento no soluciona los graves problemas de nuestra región en materia de residuos, que se resumen en que un 73% de los materiales están yendo a los vertederos.

En su opinión, el PP apuesta por un modelo basado en la instalación de unas pocas macroplantas para el procesamiento de la basura, que solo tiene la intención de sufragar al 50%, teniendo que asumir el resto los Ayuntamientos y con un criterio restrictivo, pues afirma que no financiará otro tipo de plantas alternativas, de tamaño medio o pequeño.

“Consideramos que esto es un error estratégico, pues uno de los principios que deberían aplicarse es el de proximidad, de tal modo que la gestión de los residuos se realice razonablemente cerca de su lugar de generación, obedeciendo también a criterios de equilibrio territorial”.

El partido ecologista alerta de que esta estrategia supondrá el incumplimiento de los objetivos marcados por la Unión Europea (50 % de reciclado para 2020). Estas plantas, con coste muy elevado, solo son capaces de recuperar como máximo un 10% de los materiales que entran en ellas, generando un resto de materia orgánica (bioestabilizado) con tan alto grado de impropios y contaminantes, que no es apto para su uso agrícola.

El Ayuntamiento de Madrid, un ejemplo a seguir

El principal problema radica en la separación en origen de la fracción orgánica. Ahora se recoge mezclada alrededor del 86% de la basura doméstica, por lo que el esfuerzo debe concentrarse en cambiar de modelo, implantando cuanto antes la recogida selectiva, como ya está haciendo el Ayuntamiento de Madrid, con su plan de implantación progresiva del cubo marrón (solo para orgánica). Sin embargo, la Comunidad pospone la recogida separada para el año 2023,

Además se debe cambiar el modelo para la recogida de los envases y residuos de envases. “El sistema actual del cubo amarillo ha demostrado su rotundo fracaso, después de 21 años de recorrido, pues solo el 28% de los envases se recogen por este sistema, con tasas de reciclaje muy por debajo de la media europea. Proponemos implantar el SDDR, sistema de depósito, devolución y retorno de envases de bebidas, alternativa ampliamente contrastada en otros países, pero pero este borrador de estrategia lo descarta sin aportar argumentos y obviando los últimos estudios realizados en Cataluña”.

El documento tampoco soluciona los problemas de los grandes vertederos de la Comunidad. Solo para el de Alcalá de Henares se fija fecha para su clausura, pero no así los de Pinto y Colmenar Viejo, cuya población también sufre las consecuencias de instalaciones obsoletas y con graves deficiencias (presencia de lixiviados sin control, malos olores, alta densidad de tráfico de camiones pesados…), sin que hayan recibido compensación alguna por estos servicios ambientales, que han supuesto una merma en su calidad de vida.

Respecto a la fiscalidad de la gestión de los residuos, solo se menciona de pasada, sin plantear una solución razonable, que debe pasar por la implantación de una tasa de basuras obligatoria de un modo coherente y con los ajustes necesarios para equilibrar la presión fiscal (rebajas en otros impuestos como el IBI), acompañada de un esfuerzo en la transparencia, para que el ciudadano conozca el destino de sus impuestos.

Capítulo aparte merece la propuesta de gestión de los residuos industriales. La propia estrategia reconoce la falta de control y de conocimiento de la propia Comunidad de Madrid sobre los diferentes flujos de residuos.  Nadie conoce la cantidad de residuos de este tipo que genera la región ni cuál es su destino, y buena parte acaban ardiendo sin control, en alguno de los múltiples incendios registrados en plantas de tratamiento estos últimos años.

Finalmente, el Estudio Ambiental Estratégico que acompaña el documento expuesto a información pública es deficiente, se ha realizado en base a una información incompleta e insuficiente y obvia una buena parte de los problemas que se arrastran en la gestión de residuos en la Comunidad de Madrid. Además no ha tenido en cuenta la relación, obvia y muy importante, con la planificación energética y con la planificación territorial.

 

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